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Tussam cambiará su convenio para 'legalizar' al ex alcalde de Castilleja de la CuestaEl presidente de Tussam y alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, habría incumplido el convenio colectivo de la empresa de transportes al readmitir en la plantilla al ex alcalde socialista de Castilleja de la Cuesta, Francisco Carrero, que gobernó el municipio durante 14 años (1983-1997) y luego fue gestor privado del Teatro Imperial de Sevilla, aun cuando había sobrepasado en ocho meses el plazo máximo de excedencia voluntaria, fijado en 5 años. El reingreso se formalizó en diciembre de 2002 y ahora la dirección de Tussam, en la negociación del nuevo convenio colectivo, ha aceptado sin problemas (lo dejó claro el 14 de marzo) elevar el plazo máximo de excedencia voluntaria nada menos que a 8 años, tres más de los que estipulan el convenio actual de Tussam y el Estatuto de los Trabajadores. Fuentes de la empresa consultadas por este periódico aseguran que este cambio en el convenio permitirá cubrir la situación presuntamente irregular en la que reingresó en la empresa Francisco Carrero, pues lo habría hecho fuera del plazo legal establecido y supuestamente sin derecho ya a ingreso, según reza el artículo 33 del convenio vigente en 2002. Algunos empleados justifican que se amplíe la excedencia a 8 años como compensación por el desgaste que tiene el trabajo de conductor. Francisco Carrero empezó como conductor de Tussam en 1967. En 1983 (28 de mayo) solicitó una "excedencia forzosa por cargo político" para gobernar en mayoría el municipio sevillano de Castilleja de la Cuesta, donde ha sido el alcalde con el mandato más largo, hasta que en 1997 dimitió del cargo al verse en minoría frente a la coalición PP-IU. El año de dimisión de Carrero coincide con la época en la que el presidente de la Diputación Provincial de Sevilla era el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, que ocupó esta institución hasta que en 1999 accedió a la Alcaldía de Sevilla. Según el convenio vigente de Tussam, este tipo de excedencia forzosa que había pedido Carrero para ser alcalde permite que el trabajador pueda volver a la empresa de forma automática siempre que se solicite el reingreso inmediatamente después del cese en el cargo público, que se produjo el 24 de abril de 1997. En este caso, Carrero volvió a Tussam cumpliendo los trámites establecidos. Pero sólo estuvo una jornada trabajando: el 25 de abril de 1997. Al día siguiente (26 de abril) volvió a pedir una excedencia, pero esta vez voluntaria, lo que significa que sólo podía estar 5 años fuera de la empresa o, de lo contrario, perdería su puesto de conductor automáticamente. En tal caso se iba de Tussam para ocupar un puesto privado –la gestión del Teatro Imperial de Sevilla, a cargo de la empresa Proculsur– no un cargo político. Según los documentos internos de la empresa, en ese cargo estuvo 5 años y ocho meses: hasta el 29 de diciembre de 2002, cuando en teoría debería haberse incorporado a la empresa en abril de 2002. Pese a que se había sobrepasado el plazo legal, Francisco Carrero regresó a su puesto de conductor el 30 de diciembre de 2002. Pero sólo trabajó dos meses: hasta febrero de 2003. A partir de este punto el ascenso de Carrero en la empresa se vuelve meteórico. El alcalde de Sevilla, que también es presidente de Tussam y, por tanto, el encargado de decidir los nombramientos de la empresa de transportes, ascendió al ex alcalde socialista de Castilleja como jefe de un departamento inexistente hasta entonces y que lleva el nombre de Departamento de Nuevos Negocios. Para este nombramiento no se incumplió el convenio, ya que el texto permite nombrar jefes aunque no se haya convocado una plaza pública. Tras pasar siete meses en la jefatura de Nuevos Negocios, se eleva a Carrero otro escalafón más al nombrarle director de Recursos Humanos y Gestión de Personal, lo que sucedió el 1 de octubre de 2003. Este mismo puesto es el que ocupa actualmente. Tampoco en este caso habría irregularidad desde el punto de vista legal porque se trata de un puesto de confianza, como en el primer ascenso. La singularidad administrativa con Francisco Carrero se produce en realidad al incumplir presuntamente el periodo máximo de excedencia voluntaria aun cuando la empresa ha impuesto estrictamente el plazo máximo a otros empleados que han solicitado su reingreso fuera de plazo. En esta situación se encontró el actual gerente de Tussam, Carlos Arizaga, que solicitó una excedencia voluntaria siendo jefe de departamento y luego la empresa desestimó su vuelta a la sociedad alegando que no había plaza, con lo que Arizaga se llevó una quincena de años en excedencia. Fuentes de la empresa consultadas por este periódico aseguran que el reingreso de Francisco Carrero se llevó con absoluto sigilo y que fue rápidamente resuelto, lo que impidió que se le diera publicidad. Según fuentes de la empresa, debería existir un informe jurídico del secretario general de los servicios jurídicos del Consistorio en el que se debería haber advertido de la imposibilidad de admitir a Carrero en la empresa al haber sobrepasado el plazo legal de la excedencia voluntaria. Un dictamen que, en el caso de existir, fue ignorado. 04/04/2005 13:03 Comentarios » Ir a formulario
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